Muerte

Estoy cansado de la vida.

¿Será que los años me pesan?

No le temo a la muerte.

La espero impaciente.

Es mi nueva novia, ya que mi mujer se fue.

He quedado solo en esta casa, con los recuerdos del ayer.

 

Mi lánguida mirada se pierde,

Miro sin fijarme en lo que hay más allá.

El otoño ha llegado.

Pronto he de marchar.

 

Suenan unas pisadas tras mi mecedora…

 

Una mano huesuda y cándida me toca…

 

Siento el perfume de mi amada…

 

Ya te alcanzo, mi amor. Pronto nos veremos.

La muerte ha venido a verme.

Estaré a tu lado.

Gracias, Señor.

Por todo.