Mi decisión

Un beso furtivo, sabías que no debías.

Una mirada de cariño, sabía lo que querías.

Te parece difícil entender mi decisión. Asume que he muerto.

No porque no te quiera, sino que mi amor por otro es aún mayor.

 

No debes sentirte mal, en serio, no.

He decidido entregar a otro mi corazón.

Pero no es cualquier persona. Tú lo conoces.

Es Aquel quien siempre nos llama y espera.

 

No fue fácil elegir. Entiéndelo así.

He debido morir para nacer nueva.

Ya elegí lo que era mío desde antiguas eras.

Vivir con el Amor, y morirme en su saciedad,

Para nacer como creatura nueva,

Dispuesta a seguirlo por la eternidad.

Con el Amor de Amores, Dios

Con el Amor de Amores, Dios.

Imagen tomada de la película El Gran Milagro. (Bueno, estaba en Google, pero es de esa película)

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Te necesitaba

Te necesitaba, y no te tenía a mi lado. Fui una tonta por alejarme de ti.

Te deseché, como si me estorbaras.

Pero no es así. Yo soy la escoria. Mis actos me aíslan, me llevan lejos de tu lado.

 

Te necesitaba, pero no podía alcanzarte.

 

Y tú me buscas. Es notable tu amor por esta mujer que no te merece.

 

Te necesitaba, en medio de aquella oscura noche.

Te quería llamar, pero un teléfono no serviría.

No hay tecnología que me permita comunicarme contigo.

Había algo que me recordaba a ti. Una reliquia.

 

Te necesitaba. Como tonta me alejé de ti.

Pero tú estabas a mi lado.

Te sentí, pero no creí que fuera cierto.

Algo tibio rozó mi corazón y sentí algo que me conmovió.

Mis lágrimas brotaron desde el fondo de mi alma.

Necesitaba la reconciliación.

 

Te necesitaba, y dormí abrazada a tu regalo. La Palabra que nos has dado.

Mi sueño se llenó de paz.

No te vi, pero mi corazón se libró del hielo que lo cubría.

El calor quería llenarme, poco a poco.

 

Te necesitaba, y descubrí que me necesitabas también.

Me querías, y ese amor aprendí a entender.

Te busqué. La ceguera que tenía se esfumó. Veo claro el camino.

El camino que me lleva a ti.

 

Te necesitaba… Me abrazaste…

 

Te necesitaba, y sentí tu mano que me guiaba.

Me abrazaste, y en esta ocasión te sentí con claridad.

Derrumbaste los muros que me cubrían.

 

Te quiero. Sabes que es así.

Mi alma es tuya. Siempre lo ha sido.

Nunca me exigiste una muestra de amor, pero lo diste todo por mí.

 

Ahora es mi turno. Te ofrezco lo que soy.

Ha llegado mi hora. Te alabaré.

Te glorificaré por siempre, Amor de amores.