En mi almuerzo de hoy vi tus iniciales.

En verdad persistes entre mis neuronas.

¿Tan loca me dejaste?

No sabes cuánto te extraño.

 

Es difícil dejar de pensarte.

Aunque duele, no puedo evitarlo.

 

En medio del frío de la noche me pongo aquel abrigo que dejaste con tu perfume.

Incluso en este clima siento calor.

Si no lo hubieses dejado, yo hubiera sucumbido ante la helada que reina en mi corazón

Desde esa noche de invierno en que te marchaste y me dejaste a mi suerte.

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