Reencuentro en la eternidad

Sostiene en sus manos el relicario que alguna vez su amado le regaló

Soñé que te tenía a mi lado y colocabas alrededor de mi cuello ese hermoso relicario en que colocaste nuestras fotos, antes de siquiera pedir mi mano. Todo era un encanto, un paraíso de amor. Íbamos al cine y jugábamos en el parque. Eran eternos esos días en que cocinaba para enamorarte. Te preparaba todo lo que querías y lo comías con fascie gustosa, como cuando te empalagabas con mis dulces besos en tu boca…

Mira su entorno. La casa es muy grande para una sola persona, y le recuerda su soledad.

Pero, he despertado. Muchos años han pasado desde que no estas conmigo. Me he hallado sola en esta inmensa casa y con muchas arrugas que cruzan mi vetusto rostro letalmente herido por el ingrato tiempo. Me aqueja el dolor de ya no tenerte a mi lado y ahora pasar mis últimos días en soledad.
Pero el día de hoy ya no me invade la tristeza. Más bien me siento llena de felicidad. Pronto te volveré a ver, y nuestro amor resurgirá.

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